Representantes de diferentes organizaciones europeas integradas en la
coalición Europa libre de disruptores endocrinos esperaron hoy con carteles a la puerta de la Comisión Europea a su presidente, José Manuel Durao Barroso, para entregarle un enorme mural.

Los grupos, entre ellos Ecologistas en Acción, piden que se deje de retrasar la regulación de los disruptores endocrinos, sustancias que pueden estar presentes en alimentos, cosméticos y productos de aseo y que se relacionan con graves enfermedades crónicas.

El mural contenía docenas de fotos enviadas por ciudadanos de diferentes
países en las que se recuerdan los peligros de estos químicos. La Comisión
Europea tiene suficientes evidencias científicas para adoptar medidas que
minimicen la exposición de los ciudadanos a disruptores endocrinos, que
multiplican el riesgo de padecer enfermedades.

Los disruptores endocrinos están presentes en infinidad de productos: en
el interior de las latas de conserva, en pesticidas, cosméticos, productos
de aseo… Los científicos que están investigando estas sustancias dejaron
clara su posición a principios de este año. En el mes de mayo,
investigadores de renombre de todo el mundo firmaron la Declaración de
Berlaymont, que hace un llamamiento a la Comisión Europea para que los
restrinja. Esta petición se apoya en una serie de enfermedades
hormonodependientes relacionadas con estas sustancias.

Sin embargo, organizaciones de toda Europa lamentan que las autoridades
retrasen una y otra vez su regulación. “El Parlamento Europeo acordó que
se fijarían criterios científicos para los disruptores endocrinos para el
mes de diciembre. Sin embargo, la decisión de la Comisión de Europea de
tener una evaluación de impacto ignora completamente este plazo. Desde
cuando los criterios científicos se fijan basándose en evaluaciones de
impacto?” denuncia Lisette van Vliet, de la organización europea HEAL.

La coalición ‘Europa libre de disruptores endocrinos’ está formada por 50
miembros que representan cientos de grupos en toda Europa que incluyen
fundaciones, sindicatos, consumidores, profesionales de salud pública y
organizaciones ecologistas, entre otras.

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