Ecologistas en Acción ha denunciado que el tanque de recarga de los reactores de Almaraz I y II (Cáceres) tienen un sistema de purificación no sísmico, por lo que no soportarían el terremoto de base de diseño. A pesar de ello, Almaraz superó las pruebas de estrés realizadas por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y fue la única central designada por este organismo para ser visitada por los observadores de la UE.

El tanque de recarga de una nuclear almacena el agua necesaria para llenar el circuito primario de la central. Resulta por tanto vital para la seguridad, puesto que aporta agua para la refrigeración del núcleo en caso de pérdida de refrigerante. El agua de este tanque ha de ser purificada para limpiarla de las partículas que se van acumulando según circula por el circuito de refrigeración.

La central nuclear de Almaraz notificó ayer al CSN que el purificador del tanque de recarga no soportaría el terremoto de base de diseño de la central. Esto invalida la seguridad sísmica del propio tanque, según las especificaciones de la NRC (Nuclear Regulatory Comission, el equivalente al CSN en los EE UU). Este suceso, que ha sido declarado como de nivel 0 en la escala INES (Escala Internacional de Sucesos Nucleares) por el CSN, viene a arrojar más sombras sobre las pruebas de estrés realizadas en las centrales nucleares españolas, y en Almaraz en particular. Precisamente fue esta central la que había sido designada por el CSN para mostrarla a los inspectores europeos que verificarían algunos aspectos de las pruebas de estrés.

En el CSN se aseguró que las centrales estaban preparadas para soportar un terremoto más allá de las bases de diseño. De hecho se ha asegurado que soportarían una aceleración horizontal de 0,3 g (es decir, de 0,3 veces la aceleración de la gravedad). Sin embargo, para Ecologistas en Acción es claro que esto no es verdad para el tanque de recarga de Almaraz, lo que afecta además a los dos reactores de la central.

No es este el primer incidente que arroja sombras sobre las pruebas de estrés. La central nuclear de Ascó I (Tarragona) también mostró deficiencias ante un posible terremoto al encontrarse dañado el anclaje sísmico de uno de los generadores de emergencia. Y este fallo se descubrió dos meses después de que la central pasara dichas pruebas de estrés.

El incidente de Almaraz pone de manifiesto la insuficiencia de estas pruebas, que no garantizan la seguridad de las nucleares españolas, en contra de lo que se ha dicho en repetidas ocasiones por el CSN, el Foro Nuclear y la industria nuclear.

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